La mayor parte de la vida no ocurre cuando creemos que ocurre. Ocurre mientras esperamos. En la cola del supermercado, en una sala de espera, detenidos en un atasco o mirando el reloj en una reunión que parece no terminar nunca. Durante años pensamos que ese tiempo no cuenta, que la vida empezará después. Y sin embargo es ahí donde se va quedando, como tiempo que no volverá.

