Este texto sobre Arturo Lozano Aguilar apareció primero en El Periódico de Aquí el 12 de abril de 2026. Lo dejo también en mi blog.
El Palmar de Troya
¿Qué separa una liturgia venerable de una ridícula? A primera vista, el tiempo, la tradición, el prestigio. Pero no basta. El Palmar de Troya inquieta porque exagera hasta volver visible algo más antiguo y más incómodo: la obediencia al símbolo, al rito y al disfraz de la autoridad.
Palabras para mirar mejor
La última vez que escuché la palabra espanao no fue en un libro ni en un diccionario. Fue una noche de enero, en San Antón.
La palabra sin peso
Mi abuelo compró una burra y unos diminutos pedazos de tierra, más verticales que horizontales, solo con la palabra.
La excepción de los hijos
A la hora de la verdad, casi nadie quiere para su hijo la intemperie que considera pedagógicamente saludable para los demás. Lo común gusta mucho más en teoría que en la hoja de matrícula.
El alquiler no es un problema: es una rendición
El alquiler es un problema estructural; la okupación, en la mayoría de los casos, un problema sobredimensionado. Pero hay algo aún más inquietante: la gente lo acepta. Se indigna en abstracto, en el bar o en el sofá, pero en cuanto aparece un anuncio, actúa. Envía mensajes en segundos, acepta condiciones que hace unos años habría rechazado, compite con desconocidos sin siquiera saber contra cuántos. No protesta: corre. Y no porque quiera, sino porque quedarse fuera no es una opción. No hay mucho margen de decisión cuando la alternativa es no tener dónde vivir.
El macho
Era el último macho del pueblo. Murió en la cuadra de mi padre.
El pasodoble que morirá con la noche
Paso por la Graja de Campalbo y siempre vuelve la misma noche: la de San Antón, en Casas Bajas.
“En tanto que de rosa y azucena” – Garcilaso de la Vega
Este poema del siglo XVI describe a una joven muy bella. Pero el poeta le recuerda algo inevitable: el tiempo pasará, la juventud desaparecerá y la belleza se marchitará. Por eso le dice que aproveche su primavera antes de que llegue el invierno.
La comodidad de indignarse
Nunca ha sido tan fácil indignarse. Y quizá nunca ha sido tan inútil.










