Tal vez la verdadera dificultad no sea volver al trabajo, sino hacerlo sin perder del todo esa memoria. La de un ritmo menos apremiante, menos obediente. Aunque sea solo para recordarnos, mientras ajustamos el despertador, que la normalidad no necesita violencia para imponerse. Se impone cuando dejamos de reconocerla como imposición y empezamos a defenderla como si fuera nuestra.
Autor: Blas Valentín
La vida que empieza cuando ya es tarde
Lo más inquietante no es que algunas vidas fracasen. Es que muchas no fracasan nunca. Funcionan. Avanzan. Son ejemplares. Hasta que un día —como le ocurre a Iván Ilich— el mecanismo se detiene y revela la verdad intolerable: que se puede haber vivido correctamente y, aun así, no haber vivido. Quizá el verdadero fracaso no consista en caer, sino en descubrir —cuando ya no hay tiempo— que nadie estaba esperando nada.
Navidades de hambre: el vía crucis de Anselmo el Publicano
En la figura del Publicano se condensa una pregunta que sigue vigente: ¿cuántas veces, en estas Navidades de escaparate y abundancia, seguimos dejando a alguien ante un portal cerrado?
Los muertos detrás de la columna
La tragedia de Germanwings me enseñó que la memoria moral no coincide con el mapa del protocolo. Y que, de vez en cuando, alguien —un profesor, un desconocido— alza la voz para recordarnos que la compasión está por encima de cualquier ceremonial.
Las barracas de piedra: arquitectura del silencio y la memoria
Silenciosas, austeras, firmes. Pero, sobre todo, pétreas, en sentido literal. La sobriedad de las barracas de piedra no engaña: cada muro habla de historia, memoria y resistencia calladas. Tocarlas, recorrer sus formas rugosas con las manos —ásperas al tacto, escalonadas a la vista— es sumergirse en lo que Unamuno llamó la intrahistoria: esa corriente subterránea, … Sigue leyendo Las barracas de piedra: arquitectura del silencio y la memoria
Lenguaje de lluvia
Amparo. Su nombre era la única palabra que sabía nadar en mitad del aguacero. Y él, sin ella, era solo agua estancada: una tristeza que no fluye, un cauce sin destino, un río detenido en mitad de la noche.
Labordeta: el canto bajo que nos sostuvo
Escuchar a Labordeta es volver a una tierra que no está en los mapas, pero sí en la garganta. Es escuchar el crujido de los surcos, la penumbra serena de una cocina donde aún humea el puchero, el aire seco que entra por la rendija de una ventana en diciembre, el fluir del Ebro y del Alfambra entre arcillas rojas y laderas dormidas.
De la traición y el desencanto: anatomía moral de una democracia cansada
José Luis Ábalos ha dormido en prisión. El hecho es tan impactante como revelador. No porque fuera impensable (hace tiempo que el límite de lo impensable se ha vuelto borroso), sino por lo que expone: que ya ni el blindaje del partido, ni la inercia del poder, ni la astucia mediática bastan para encubrirlo todo. … Sigue leyendo De la traición y el desencanto: anatomía moral de una democracia cansada
El pecado sin nombre
Casi nadie lo admite. Todos lo han sentido. La envidia no se proclama: se disimula. Y cuando se sufre, no es de lejos —es de al lado. Porque el brillo ajeno, en España, duele más que el fracaso propio. «Envidia» (invidia) proviene del latín invidere: mirar con malos ojos. Y, sí, este “mirar mal”, ese … Sigue leyendo El pecado sin nombre
El consuelo de una mentira: Sobre “San Manuel Bueno, mártir” y el silencio de Dios
En un tiempo donde muchos sienten que la fe se ha vaciado y que la religión se ha vuelto espectáculo —más forma que fondo, más escenografía que búsqueda—, San Manuel Bueno, mártir devuelve la pregunta al corazón: ¿Dónde está la herida real, si todo parece decorado y nada sangra? ¿Y si lo que creíamos que era certeza era en realidad un consuelo? ¿Y si sostener a otros fuera más importante que sostenerse uno mismo? Unamuno no responde. Solo escribe. Pero su silencio sigue siendo, casi un siglo después, el más honesto de los gritos.










